La ‘ballena azul’: un estudiante de psicología es el creador del juego macabro para “limpiar la sociedad”

El ruso Philipp Budeikin, un joven de 22 años y estudiante de psicología, ha sido condenado a tres años y cuatro meses de cárcel por ser uno de los creadores del macabro juego ‘La Ballena Azul’, que indujo al suicidio a casi un centenar de jóvenes en varios países.

La condena ha sido considerada como excesivamente benévola en casi todos los países, y más teniendo en cuenta que el joven ruso reconoció durante el juicio su responsabilidad en la creación del juego La Ballena Azul. Pero según algunos medios rusos, el hecho de que Philipp se haya declarado arrepentido podría ser una de las razones para que el juzgado de Tobolsk le impusiera una condena tan benévola.

Pero según cuenta el rotativo británico Daily Mail, la razón real de esta para muchos ‘mini condena’ es debido a que solamente le han imputado los casos de dos jóvenes que cayeron en las redes del juego, pero fracasaron en su intento y no llegaron a suicidarse. Y sin embargo no se le consideran imputables los 17 suicidios a los que él habría inducido en Rusia, ni los otros muchos que La Ballena Azul habría provocado en otros países.

Además, el joven ruso de 22 años, que fue expulsado de su universidad, tendrá en la cárcel un régimen más bien permisivo que le podría permitir incluso pasar temporadas en su domicilio junto a su familia bajo arresto domiciliario.

Sin embargo, por lo que se desprende de una entrevista de Philipp Budeikin a un medio de comunicación digital de San Petersburgo, no parece que él haya tenido ni tenga la misma compasión con sus víctimas. Y en la entrevista llega a decir que el reto de la ‘Ballena Azul’ tenía como objetivo “limpiar la sociedad” y está convencido de que los jóvenes “murieron felices”.

También comenta en la entrevista que existen ocho grupos, cada uno con su jefe, que tenían como objetivo incitar al juego de La Ballena Azul, y que todos ellos tenían a su vez un jefe máximo. Nada se ha podido comprobar hasta el momento pero la policía rusa sigue las investigaciones y ya ha dado una alerta internacional.

La Ballena azul empezó en 2013 como “F57”, uno de los nombres del llamado “grupo de la muerte” en la red social rusa VKontakte.

El juego se basa en la relación entre los jugadores (participantes) y los administradores. Consiste en una serie de pruebas puestas por los administradores, que los jugadores deben completar, por lo general una al día, y algunas de las cuales implican hacerse cortes en los brazos y autolesionarse. Son 60 pruebas y la última es el suicidio.

Se cree que el primer caso de suicidio relacionado con el juego se produjo en 2015, en Rusia. Y en marzo de 2017 las autoridades rusas estaban investigando 130 casos de suicidio relacionados con el fenómeno.

El Ministro del Interior de Rumania, expresó su profunda preocupación por el fenómeno y la alcaldesa de Bucarest describió al juego como “extremadamente peligroso”. La Ballena Azul ha causado una gran preocupación en toda Europa Occidental.

En Brasil, como respuesta al juego, un diseñador y publicitario de Sao Paulo creó un movimiento llamado Ballena Rosa, que se convirtió en viral y contó con el apoyo de cientos de voluntarios. El movimiento era justo lo contrario al juego, y con una fórmula similar ‘encargaba’ tareas positivas, que valoran la vida y la lucha contra la depresión.