Expertos aseguran que EE.UU. sólo tendría 10 minutos para responder a un ataque de Corea del Norte

No hay expertos que consideren probable, ni siquiera posible, un supuesto disparo de un misil coreano contra Estados Unidos. Pero una asociación de científicos ha hecho un cálculo sobre el tiempo que Donald Trump tendría para responder al ataque, y los datos no son muy esperanzadores.

David Wright, científico y co-director del Programa de Seguridad Global de la ‘Unión de Científicos Preocupados’ asegura que la amenaza de un misil lanzado por Corea del Norte no le daría a Estados Unidos más de diez minutos para poder reaccionar y dar una respuesta en forma del lanzamiento de otro misil.

“Incluso para misiles de largo alcance sería necesario, en todos los casos dar sucesivos pasos que no son pocos y resultan imprescindibles. Hay que detectar el peligro, averiguar cuál es la amenaza, comprobar si es absolutamente real , averiguar lo que es… y eso dejaría al Presidente con tal vez 10 minutos para decidir si lanzar un ataque de respuesta”, dijo David Wright.

Y en el supuesto de que finalmente decidiese devolver el golpe y lanzar una respuesta, los misiles balísticos intercontinentales con base en tierra (ICBM) tardarían en estar en el aire unos cinco minutos, y los misiles desde submarinos unos 15 minutos.

En cualquier caso, todos los expertos coinciden en asegurar que Corea del Norte no tiene, hoy por hoy, capacidad real para lanzar un misil que pudiese llegar a los EE.UU. por mucho que Pyongyang diga lo contrario.

Y es que el domingo Corea del Norte probó su misil más potente asegurando que estaría ya en condiciones de llegar a Alaska y Hawai si lo disparasen en una trayectoria normal, en vez de en una ‘loft’ trayectoria. Pero no consiguieron convencer a nadie con esa afirmación, y mucho menos con la de que su misil podría transportar una ojiva nuclear pesada.

Los tiempos para el impacto

Ante estas afirmaciones, y en declaraciones a la agencia Associated Press, el científico Wright y el analista Rocket Markus Schiller, de la empresa alemana ST Analytics, describen lo que podría suceder en los instantes inmediatamente posteriores a un ataque de Corea del Norte en los EE.UU.

Según ellos, un misil lanzado desde Corea del Norte podría llegar a las ciudades de la costa oeste como Seattle o Los Ángeles en menos de 30 minutos, y a San Francisco en unos 34 minutos. Nueva York y Washington, que están a menos de 11.000 kilómetros de distancia, también podrían ser alcanzados en una media hora.

Para superar el problema de la distancia, Corea del Norte lleva tiempo intentando desarrollar misiles balísticos que puedan ser lanzados desde submarinos. Y aunque realizaron una primera prueba el año pasado, todo apunto a que están a años de conseguir desarrollar esa tecnología para que pudiese ser considerada una amenaza.

Para Corea del Sur la amenaza es mayor

Mucho peor lo tendrían los habitantes de Corea del Sur, y concretamente los de su capital, Seúl. Si Kim Jong-un decidiese disparar a sus vecinos de Seúl, los misiles impactarían en menos de seis minutos desde que aprietan el botón hasta el impacto. Un poco más de tiempo tendrían en Tokio, pero sólo unos 10 minutos.

En cualquier caso, los expertos continúan negando que sea real la amenaza de que el Norte podría reducir Seúl a un mar de cenizas antes de que el Sur pudiese responder con un contraataque, si bien dan por cierto que podrían causarle un enorme daño a la ciudad.

Por lo que sí existe preocupación real es por el hecho de que Corea del Norte podría golpear el Sur con cabezas químicas o biológicas. Y también existiría la posibilidad de un ‘ataque de enjambre’ de varios misiles entrantes al mismo tiempo en Corea del Sur y Japón, con mediano alcance. Se trataría de misiles Scud ER, que ya probaron en el mes de marzo.