Phelps pierde su duelo contra un tiburón blanco “por la supremacía del océano”

El nadador estadounidense Michael Phelps no ha podido vencer en su duelo con un tiburón blanco, montado por la cadena de televisión Discovery Channel y emitido ayer domingo en los Estados Unidos, después de captar una gran expectación anunciando el duelo entre el nadador más rápido de la tierra y el asesino más mortídero de los océanos.

Phelps, que ya está retirado pero es la mayor leyenda de la natación mundial con 23 medallas de oro olímpicas, perdió por dos segundos ante el tiburón blanco. En las imágenes se les ve en mar abierto, pero supuestamente se enfrentan uno contra otro en dos ‘calles’ separadas por bollas, como si estuviesen en una piscina olímpica.

Sin embargo, la realidad es bastante diferente. Y por mucho que Discovery Channel publicitase el programa como “Phelps contra el tiburón, el duelo por la supremacía en océano“, lo cierto es que ellos dos nunca estuvieron juntos en el agua.

Realmente el gran campeón olímpico nadó la misma distancia que el tiburón. En eso no ha habido engaño alguno. Pero el tiburón blanco fue filmado antes nadando esa distancia, en las costas de África del Sur.

 

 

Después equiparon a Phelps con una ‘mono aleta’ que le permitía ganar en velocidad, y bajo la supervisión de expertos y buceadores se lanzó al agua a recorrer la distancia preestablecida. 100 metros “contra el asesino más mortífero de los océanos”, según promocionaba la cadena. El resultado es que el nadador tardó 38,1 segundos en recorrer los 100 metros y el tiburón blanco, 36,1.

Pero Phelps también retó a otros escualos como el tiburón de los arrecifes o el tiburón martillo. Consiguió vencer al primero, y también perdió contra el segundo.

Discovery Channel hace un perfecto montaje para que parezca que ambos están corriendo uno enfrente de otro, pero nunca estuvieron en contacto. Es un enfrentamiento tan real como virtual.

Y el triunfo final del tiburón se debe a los momentos finales de su carrera, cuando se sumerge bajo el agua y acaba dando un salto para cruzar la línea de meta.

Phelps se adelantó a las preguntas de los espectadores dejando claro ates de la emisión del programa que realmente nunca estuvo cerca del tiburón blanco y que siempre estuvo a salvo. “Esa era mi prioridad número uno: Estar a salvo. Fuimos a Ciudad del Cabo y nos metimos en mar abierto. Pero me sentía totalmente protegido y tranquilo porque tenía como 15 buceadores debajo de mí“.

Pero a sus 32 años, confiesa que este reto ha sido uno los más difíciles de su carrera, debido a las bajas temperaturas del agua y las altas expectativas que había generado. “¿La revancha? La próxima vez… en aguas más calientes”, ha tuiteado el nadador tras su honrosa derrota. “No me gusta el agua fría y estoy acostumbrado a la piscina, no al mar. Ellos jugaban en casa“.