Puigdemont ‘casi’ declara la independencia unilateral… y a los pocos segundos la suspende para que haya diálogo.

Llegado este momento histórico les presento los resultados y asumo el mandato del pueblo para que Cataluña se convierta en un estado independiente en forma de República”. Y pocos segundos después añadió que “el gobierno y yo mismo proponemos que el parlamento suspenda la declaración de independencia para emprender un diálogo sin el que es imposible alcanzar una solución acordada».

Y con esas palabras Puigdemont puso su particular corolario a una media hora de discurso en el que hizo una narración de las múltiples afrentas infligidas por España (muchas de ellas ciertas, sobre todo en los últimos años) respondidas una y otra vez por la paciencia y el pacifismo catalán (la presión sobre los que piensan diferente no es pacífica, aunque no deje moratones). Habló de persecuciones, agresiones, golpes, porrazos, detenciones…

Un discurso ‘temporal’

Con una hora de retraso comenzó a llenarse por segunda vez el Parlament para escuchar las palabras de Carles Puigdemont. Ha sido la comparecencia probablemente más esperada de la historia reciente de Catalunya, con casi mil periodistas llegados de más de medio mundo. Y una comparecencia que por unas importantes diferencias con la CUP, sobre el discurso, empezó con más de una hora de retraso.

A las siete y diez comenzó el pleno con unas palabras de Forcadell que lamentó las últimas muertes por violencia de género, tras lo que dio lectura al único punto del orden del día… para dar la palabra a Puigdemont.

El president, que estuvo añadiendo notas a bolígrafo en su discurso hasta un minuto antes de subir al estrado, comenzó diciendo que las consecuencias y los efectos de lo que está ocurriendo van mucho más allá de nuestro país. Catalunya es un asunto europeo. “En mi comparecencia no esperen amenazas ni chantajes. Mi comparecencia es para ‘desescalar’ la tensión y no para contribuir a incrementarla”.

Y continuó diciendo que “Quiero dirigirme a todos. Incluso a los que no se han movilizado. Todos, con nuestras diferencias y discrepancias, formamos un mismo pueblo y tenemos que seguir juntos pase lo que pase. Nunca nos ponderemos de acuerdo en todo, pero la forma de avanzar es la democracia y la paz. Respeto por el que piensa diferente”.

“Como pueden imaginarse en estos últimos días muchas personas me han dicho lo creían que tenía que hacer. A todos se lo he agradecido. Pero lo que propondré hoy no es una decisión personal, es el resultado del 1 de octubre, que es lo que toca hoy.”

“La policía quería sembrar el pánico”

“Y es lo que haremos. Porque el 1-O se celebró un referéndum de autodeterminación en medio de violentos ataques a quienes intentaban votar. Policía y Guardia Civil golpeaban a personas en una jornada pacífica que acabó con más de 800 heridos en unas imágenes que vio el mundo entero.”

Lo que quería la policía era sembrar el pánico. Pero les salió el tiro por la culata y más de dos millones de personas vencieron al miedo y votaron. Y los colegios cerrados eran el sitio en el que hubiesen votado más de 700.000 personas.

“Dijeron que no habría referéndum y al final hubo un censo fiable y operativo, urnas, papeletas… no consiguieron detener el referéndum ni con las detenciones de altos cargos, ni con los seguimientos de personas, ni con las escuchas telefónicas… A pesar de todo eso y más, el 1-O había mesas constituidas y un censo fiable y operativo.” (Primeros aplausos).

“Y quiero enviar mi afecto a todos los heridos por la policía. Y les digo que nunca olvidaremos esas imágenes. (…) Porque esas imágenes de la policía han provocado que hoy haya mucha gente angustiada. Incluso espantada.”

“Pero yo les digo que la decisión de algunas empresas de irse de Catalunya es más un relato que otra cosa. No tiene una gran repercusión para nuestra economía, lo que tiene repercusión para nuestra economía son los 16,700 millones que se van a otra caja cada año. Aunque reconozco que son hechos que han enrarecido el ambiente”.

“A quienes tienen miedo les envío un mensaje de tranquilidad. Nosotros estamos en el diálogo, en la tolerancia… y teniendo siempre en cuenta a todos los ciudadanos de este país.”

Historia sobre la relación del estatut

Y tras estas palabras hizo un poco de historia sobre la decisiva colaboración de Catalunya con España para conseguir la democracia y la modernidad. Y comenzó dejando claro que lo que hizo Catalunya “era un punto de partida, y España se creyó que era un punto de llegada”.

En 2015 un 78% de este parlamento, siguiendo los procedimientos marcados por la constitución, envió una propuesta al Congreso de los diputados que provocó una enorme campaña de catalanofobia en toda España. Pero aun así votamos ese estatut que llegó muy recortado. Y aun así consiguió una mayoría de más de un millón de votos, aunque tengo que decirles que fue bastante menor que el sí a la independencia del 1-O”.

Continuó con el relato con estas palabras: “A pesar de seguir el orden constitucional y tener detrás al 78% del Parlament, una acción coordinada del Congreso de los diputados y el Tribunal Constitucional nombrado por los dos grandes partidos nacionales, nos devolvió un texto irreconocible, que no era el refrendado por los catalanes, y que es la ley que rige actualmente. ¡Una humillación!

“Gobierno español agresivo”

“Pero eso no es todo. Desde entonces el sistema político español ha activado un programa agresivo y sistemático de recentralización. Leyes, sentencias, desinverisón, ataques a la lengua y a la cultura catalana, a la manera de ser de nuestro país…”

“…Y así, millones de ciudadanos en Catalunya han llegado a la conclusión de que la única manera de asegurar nuestro futuro es que Catalunya se convierta en un Estado. Y es una decisión que tiene un consenso transversal y el convencimiento absoluto de que el futuro de Catalunya lo deciden los catalanes.

Y concretó Puigdemont: “Hasta 18 veces hemos pedido un referéndum con una fecha y una pregunta acordada por las dos partes, con el compromiso de aceptar el resultado. Porque si esto se podía hacer en el Reino Unido, ¿Por qué no se podía hacer en España? Pero la respuesta fue siempre una negativa y estuvo acompañada por una persecución a los políticos y a las instituciones catalanas.”

Y puso el ejemplo de Artur Mas, Rigau… a los que considera “condenados y multados de forma arbitraria y abusiva” por intentar un acto libre de votación.

“Ahora se han presentado querellas solo por permitir que este parlamento pudiese debatir. Y a 16 cargos les han detenido y obligado a declarar. Y hoy hay acusados de haber cometido un delito de sedición por organizar manifestaciones que han maravillado al mundo por su organización y su pacifismo.”

Todo lo henos hecho de forma pacífica y a través de las urnas. Pero reclamamos libertad para poder decidir y no tenemos interlocutores. Nadie nos escucha. Y si teníamos alguna esperanza en la monarquía, el discurso del Rey confirmó la peor de las hipótesis.”

Una parte en castellano

Llegado este puto, Puigdemont cambió al castellano para dirigirse a todos los españoles, “Ahora quiero dirigirme a los habitantes del resto de España. Soy consciente de que la narrativa que les trasladan las instituciones y los medios no es la mejor, pero les pido un esfuerzo por entender que no somos delincuentes, ni locos, ni golpistas, Somos gente normal que pide poder votar.”

Y añadió respecto a España, “no tenemos nada contra los españoles. Justo lo que queremos es entendernos mejor. Porque hoy la relación no funciona. Y es insostenible. Y que sepan que un pueblo no puede ser obligado a aceptar un ‘status quo’ que no quiere”.

Y tras terminar su mensaje a España, llegó el momento que todo el mundo estaba esperando y que no dejó contento a casi nadie.

Señoras y señores, con los resultados del referéndum, Catalunya se ha ganado el derecho a ser escuchada y respetada. A ser un estado. El sí a la independencia ha ganado bajo una lluvia de porrazos y agresiones. Las urnas han dicho sí a la independencia y ese es el camino que estoy dispuesto a transitar.”

“La ley dice que en 48 horas del recuento hay que iniciar el proceso constituyente. Hay un antes y un después del 1 de octubre. Y llegado este momento histórico les presento los resultados y asumo el mandato del pueblo para que Cataluña se convierta en un estado independiente en forma de República“.

Y a renglón seguido, sin casi solución de continuidad, añadió: “el gobierno y yo mismo proponemos que el parlamento suspenda la declaración de independencia para emprender un diálogo sin el que es imposible alcanzar una solución acordada”.

Y para encontrar una solución concretó una petición: “Pido a los partidos y a los medios de comunicación que rebajen la tensión Y al gobierno español, que renuncie a la represión como le piden millones de ciudadanos. Catalunya vuelve a tender la mano al diálogo y si todos queremos, poder resolver este problema de una forma pacífica”.