Rajoy requiere formalmente a la Generalitat que diga si ha proclamado la independencia y da el primer paso hacia el artículo 155

Mariano Rajoy tomó la palabra catorce horas después y el gobierno de España insta a Puigdemont a que diga claramente si ha declarado o no la independencia unilateral de Catalunya y pone en marcha el artículo 155 de la Constitución, aunque de momento no lo aplica, a la espera de la respuesta de la Generalitat, para la que en esta declaración no ha puesto un plazo temporal. Y con este acto cumple a la vez el primer paso de la aplicación del 155. Porque este requerimiento es previo, necesario e imprescindible para adoptar cualquiera de las medidas que el gobierno tome al amparo del 155.

Con esta decisión, y muy pocas palabras, Mariano Rajoy devuelve la pelota al tejado de Carles Puigdemont, a quien le corresponde ahora explicar si lo que hizo ayer en su discurso fue o no declarar la independencia. A la vez que le pide que vuelva a la senda de la legalidad para poder iniciar otros caminos.


Rajoy asegura que quiere aportar tranquilidad y certezas a los españoles y especialmente a los catalanes, tras la confusión creada por la declaración de ayer y por el documento que firmaron posteriormente los diputados independentistas. Una declaración de independencia que no se votó, que se firmó en una salita y que teóricamente no tiene valor jurídico alguno, pero sobre el que el Gobierno español pretende que se defina la Generalitat.

Y Mariano Rajoy terminó su breve alocución diciendo “Es preciso que vuelvan la tranquilidad y el sosiego. Seguiré actuando con prudencia y tranquilidad”.

Tras la declaración de Rajoy llegaron las primeras reacciones, y la primera fue del líder de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, quien ha declarado a través de twitter que valora la prudencia y la mesura en la reacción del gobierno de España a la declaración de la Generalitat.

Pedro Sánchez dice en una comparecencia de prensa que acompaña a Rajoy en su requerimiento para que la Generalitat se aclare y los catalanes dejen de vivir con la angustia de no saber si han declarado o no la independencia.

Y “también quiero anunciarles que en la comparecencia del presidente, una de las cosas que hemos hablado es que ha llegado la hora de que abordemos la reforma constitucional de nuestro país”, con la cuestión territorial sobre la mesa. Asegura que se darían seis meses de estudios y que transcurrido ese tiempo abrirán la reforma de la constitución.

La primera reacción que llega desde un consejero del Govern, le dice al gobierno español que “no es tiempo de preguntas, es tiempo de respuestas.”