Rescatan en Corea del Sur a 149 cachorros que iban a ser electrocutados para convertirse en sopa

Humane Society International ha conseguido salvar a 149 cachorros de ser electrocutados para ser vendidos en el mercado en Corea del Sur y convertirse en una sopa picante típica del país. Los perros rescatados fueron trasladados a refugios de animales en los Estados Unidos para ayudarles a tener una nueva vida. Al año más de 2,5 millones de perros son criados en miles de granjas de carne de Corea del Sur.

Los llamados días de Bok Nal son los tres días más calurosos de verano según el calendario lunar, que caen el 12 de julio (Cho Bok), 22 de julio (Jung Bok) y 11 de agosto (Mal Bok), y es en esas fechas cuando se consume entre el 70% y el 80% de la carne de perro que se come en Corea del Sur.

Principalmente en estas fechas se calcula que en Corea del Sur matan más de un millón de perros para vender su carne, que es el ingrediente principal de una sopa de pimienta muy picante llamada ‘bosintang’ que, según las creencias tradicionales. mejora la resistencia y la virilidad.

La granja de la localidad rural de Yesan es la novena granja de carne de perro que ‘Humane Society International’ ha cerrado permanentemente desde 2014. Los 149 cachorros pudieron ser rescatados gracias a que el responsable del centro de ‘cría de cachorros para carne’ pidió ayuda a HSI para cerrar su propia ‘granja’ y dedicar las tierras al cultivo, en vez de a la ‘cría’ y matanza de cachorros.

Más de 2,5 millones de perros son criados cada año en miles de ‘granjas’ formadas por grandes hileras de jaulas en las que los perros viven en situación de maltrato, sin poder salir, muchos de ellos con heridas, llagas… Además del sufrimiento que les produce la desatención total.

Como ejemplo, según cuentan los activistas de HSI, Ángel, un cachorro de 4 meses de edad llevaba tanto tiempo en aislamiento solitario, y estaba ya tan y tan necesitado de compañía, que “saltó a los brazos de nuestro equipo HSI en cuanto abrimos su jaula oxidada”.

Los 149 perros rescatados han sido llevados ya a refugios de Estados Unidos, concretamente a Florida, Nueva Jersey, Indiana, Nueva York, Wisconsin, Illinois y Pensylvania. Pero desgraciadamente no todos los animales han podido ser salvados. Y quince cachorros demasiado jóvenes para volar se han quedado con sus madres en un hogar de acogida de Corea del Sur hasta que puedan hacer el viaje a los Estados Unidos.

Nara Kim, la defensora de la vida de los perros en Corea del Sur de HSI, dijo: “Con cada granja de carne de perro que cerramos, no sólo estamos salvando las vidas de estos pobres y aterrorizados perros atrapados en este cruel comercio, sino que también presentamos un plan exitoso para cambiar la actividad de estas granjas. Un cambio que esperamos que el gobierno siga.”

Y su esperanza parece fundada, porque según su opinión “Comer perro es una práctica moribunda en Corea, especialmente entre los jóvenes”. Sin embargo, los días de Bok Nal del verano todavía conducen a muchos a comer la sopa de la carne de perro en la creencia equivocada que vigorizará su sangre en los días de más calor del año. “Nuestra campaña les muestra las asquerosas condiciones en las que los perros son forzados a vivir, entre sus propias heces, y con un miserable sufrimiento. Y esa visión está cambiando sus corazones y sus mentes”.

Y es verdad que la oposición a las granjas de perros destinados a carne está creciendo y mucho entre los ciudadanos, hasta el punto de que algunos políticos coreanos no esconden su oposición, Y el recién elegido presidente Moon Jae-in adoptó recientemente un perro llamado Tory, rescatado de una granja de carne de perro.

Aun así, la industria de la carne de perro se mantiene en el limbo legal en Corea del Sur, porque no está autorizada, ni prohibida. Pero la realidad es que muchas disposiciones de la Ley de Protección de los Animales se violan sistemáticamente. Como la prohibición de matar a los animales de manera brutal, como colgarlos en el cuello, matar en áreas públicas o delante de otros animales de la misma especie.

En China, Vietnam, Nagaland en la India y en otros lugares de Asia se calcula que 30 millones de perros son brutalmente asesinados y comidos cada año. Sin embargo, Hong Kong, Filipinas, Taiwán, Tailandia y Singapur ya han prohibido comer carne de perro.