Un terremoto de 6,7 grados provoca dos muertos y más de cien heridos en la isla griega de Kos

Un terremoto de magnitud 6,7, a la una y media de la madrugada de esta noche, ha provocado dos muertos y más de cien heridos en la isla griega de Kos. Los dos muertos estaban en la puerta de un bar cuando se les desplomó el techo encima. Se trata de un seísmo calificado de “muy fuerte”, que tuvo su epicentro a diez kilómetros de la ciudad turca de Bodrud.

La mayor tragedia ocurrió en la puerta de un bar del centro de la capital, donde dos turistas de los que aún no se conoce la identidad, fueron aplastados por los cascotes del edificio que derrumbó sobre ellos a causa del fuerte movimiento de tierras. También el puerto ha quedado muy dañado, y el ferry que llega a diario no ha podido atracar y ha tenido que seguir hacia Rodas.

Además de en las islas griegas, el terremoto se sintió con fuerza en la costa oeste de Turquía y especialmente en la ciudad turca de Bodrum. En la isla griega de Rodas, el temblor sorprendió a los turistas mientras dormían, y alguno de los testigos aseguran que su hotel se movía como si fuese un barco en el mar “por lo que pensé que iba a colapsar”.

 

En la ciudad turca de Bodrum, el temblor también se sintió con fuerza durante al menos veinte segundos, y enseguida comenzaron las réplicas, de las que ya se han contabilizado más de cinco. El hospital de la ciudad tuvo que ser evacuado por precaución, según los medios turcos. La red de telefonía celular se ha visto afectada debido a la sobrecarga.

En Turgutreis, ciudad costera situada a 20 kilómetros de Bodrum, las personas salieron a las calles. Kalece Erdinc, de 47 años, y su hijo de 23 años de edad, Baris, instalaron una cama improvisada en el camino de entrada de su casa para terminar la noche. En esta residencia de veinte casas, todo el mundo se levantó, algunos para coger su coche y marcharse, otros para quedarse sentados fuera sin atreverse a volver a sus casas. El ambiente era tenso y cada réplica activaba las alarmas y volvía el miedo.

Los terremotos son frecuentes en Grecia y en la costa oeste de Turquía, en el mar Egeo, que se encuentra entre los dos países. La última tragedia provocada por un seísmo ocurrió el 12 de junio, cuando una persona murió y unas doce resultaron heridas en la isla griega de Lesbos, en el norte del Egeo, por un terremoto de 6,3 grados de magnitud.