Anisakis: Causas, Síntomas y Tratamiento

Autor: Enzo Argüelles | 12 mayo, 2017
Tiempo de lectura: 4 minutos

Revisión médica: Doctor Miguel Ángel Delgado

Los anisakis son unos gusanos blanquecinos, alargados de unos 3 cm de largo y menos de 1mm de diámetro. Parasitan los mamíferos marinos que expulsan huevos de anisakis al mar. Sus larvas son ingeridas por varias especies de peces y crustáceos, yendo a los intestinos. Si tras la captura de los peces no se les quitan las vísceras los anisakis pueden pasar a sus músculos donde se encapsulan.

El grado de parasitación depende de la zona marítima y de la especie de pescado; es sobre todo frecuente en especies como boquerón, sardina, merluza, pescadilla, bacaladilla, rape, caballa, etc.

No presentan estos parásitos los moluscos bivalvos (ostras, mejillones, almejas, berberechos, etc.) ni los pescados procedentes de ríos, lagos o pantanos. Tampoco los peces de piscifactorías de agua dulce (truchas, carpa, perca, etc.).

Cuando ingerimos pescado crudo o poco cocinado con larvas vivas, estas pasan al intestino humano donde se reproducen y pueden producir alteraciones digestivas. Así pues sólo supone riesgo si se consume pescado parasitado crudo o prácticamente crudo.

Los anisakis se destruyen mediante el calor superior a 60º (cocido, frito, asado, a la plancha); por congelación (24 horas a una temperatura inferior a -20º), o por salazón de semiconservas (anchoas) o salazón en seco (bacalao y mojamas).

En algunas personas, además, pueden ocasionar reacciones alérgicas cuando consumen, de nuevo pescado parasitado por anisakis Con el fin de conseguir el control sanitario de la parasitosis por anisakis se recomienda eviscerar el pescado lo antes posible. La normativa actual exige que los operadores que comercialicen productos de la pesca crudos o prácticamente crudos (pescados ahumados, en escabeche, marinados, en vinagre o similares) o los establecimientos de restauración sometan a esos productos a congelación a -20º durante un periodo de al menos 24 horas.

Se recomienda que cuando hagamos la compra de pescado procurar que sea fresco, limpio y si no estuviese eviscerado se aconseja hacerlo lo antes posible. En caso que vayamos a consumir el pescado en vinagre, ahumado, marinado o crudo hay que congelarlo antes durante al menos 24 horas a una temperatura inferior a menos 20 grados.

¿Cuáles son los síntomas y el tratamiento de la alergia a anisakis?

Cuando ingerimos pescado crudo o poco cocinado con larvas vivas de anisakis, estas actúan sobre la pared del tracto digestivo, donde generalmente son destruidas y eliminadas espontáneamente en las heces sin que ocasione síntoma alguno.

Las formas que siguen vivas pueden ser causa de una serie de síntomas que aparecen a las pocas horas de la ingesta, como dolor abdominal, náuseas, vómitos y febrícula. En el 10% de los casos se acompañan de síntomas sugerentes de reacción alérgica como una erupción cutánea. Estos síntomas suelen desaparecer en unos días.

En algunos sujetos infectados las molestias abdominales, náuseas, los vómitos y alteraciones del ritmo intestinal pueden durar meses, dado que los anisakis penetraron en la pared intestinal donde ocasionalmente pueden formar abscesos.

En raras ocasiones el parásito puede llegar a ocasionar una obstrucción o perforación intestinal o una peritonitis.

En los rarísimos casos que el parasito sale del tubo digestivo puede formar abscesos en la cavidad abdominal o en la cavidad torácica, o afectar a distintos órganos como el hígado, el páncreas, los ovarios, etc…

Los síntomas alérgicos son debidos a la reacción que se produce en el organismo ante la presencia del parásito. Aparecen generalmente a las 4-6 horas de la ingesta se manifiestan con una leve reacción cutánea urticariforme con picor y a veces se asocian a síntomas digestivos sugerentes de parasitación. Excepcionalmente ocurren cuadros de urticaria severa, dificultad para respirar, etc. En alérgicos al parasito su contacto con la piel o las mucosas se puede manifestarse como una dermatitis de contacto, rinoconjuntivitis o asma

El diagnóstico de anisakiasis se sospecha cuando aparecen síntomas digestivos o cuadros de alergia tras la ingesta de pescado crudo o poco cocinado. Para su confirmación son a veces precisos análisis de sangre donde detectar anticuerpos específicos para anisakis, pruebas cutáneas, gastroscopias para ver y extraer las larvas, y en ocasiones toma de biopsias.

Es importante que ante una sospecha de alergia a anisakis, se consulte el servicio de alergia donde se realice un estudio que confirme el diagnóstico de sensibilización.

Dado que con frecuencia no hay síntomas o cuando los hay son escasos y autolimitados dado que la infección remite de forma espontánea, solo suele ser necesario tratamiento de los síntomas con analgésicos, antieméticos o antiácidos.

Si son muy sintomáticos se recomienda la extracción del parásito de forma precoz por medio de una gastroscopia, cuanto más se retrasa la eliminación es más difícil, siendo a veces es necesaria la extracción del gusano por medio de una cirugía

Los síntomas alérgicos requieren tratamiento específico que será pautado por el médico de familia o alergólogo.

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