Lo de Francia sí que es regeneración: el 75% de los diputados se van a su casa y arrasa un partido con 16 meses de vida

Autor: Enzo Argüelles | 19 junio, 2017
Tiempo de lectura: 4 minutos

Todavía sin datos definitivos, la arrolladora victoria de Enmanuelle Macron es incuestionable y el mapa de Francia se ha teñido de un color naranja que se ha llevado más del 62% de los votos en una jornada marcada por la abstención.

Los resultados, que aún no son definitivos, son los siguientes:

La República en Marcha y el Modem recibirían 359 asientos (314 a LRM y 45 al módem). El resultado es inferior a las estimaciones que se hicieron tras la primera vuelta, en la que se hablaba hasta de 400 asientos en la Asamblea. Pero, aunque no llegan a los resultados de De Gaulle, Macron solo, sin el Modem, habría conseguido la mayoría absoluta.

La derecha, formada por Los Republicanos y los UDI obtendrían 131 escaños (de los cuales sólo 17 serían de los UDI ). A pesar de que sigue siendo la segunda fuerza en la Asamblea y se podría decir que han perdido menos escaños de los que se temían, la caída ha sido histórica, desde los 226 parlamentarios que tenían en la legislatura anterior. Nada menos que 95 asientos menos

– El Partido Socialista y sus aliados radicales de izquierda pasan de 302 escaños a 44 escaños, siendo sólo 30 los que habría conseguido un PS que venía de gobernar y protagoniza el mayor batacazo de la historia. Y su Primer Secretario, Jean-Christophe Cambadelis, presentó su dimisión nada más conocerse los resltados.

– Los radicales de izquierdas de Melenchon, unidos al Partido Comunista de Francia, suman 28 asientos (18 para los Indignados de Melenchon y 10 para los comunistas).

El Frente Nacional tendría 8 asientos y no podrá formar grupo parlamentario.

Otros: 8 asientos, 3 nacionalistas corsos.

Pero la rotundidad de los resultados queda cuestionada por la altísima abstención, superior al 56%, que permite a los rivales de Macron dudar si tiene el apoyo necesario para poner en marcha las duras reformas que él cree necesita el país. A lo que Macron, con el 62% de los escaños, incluso si no supera el resultado de la quinta república, se considera más que legitimado.

Así se lo ha reconocido el derechista François Baroin, quien ha manifestado que «a pesar de la alta abstención, los franceses querían dar una clara mayoría. Me inclino respetuosamente ante la elección de los votantes «.

El primer ministro de Macron, Edouard Philippe, aseguró: “A través de esta votación, los franceses han demostrado que prefieren la esperanza a la ira, el optimismo al pesimismo, la confianza a encerrarse sobre sí mismos.”

El portavoz del gobierno de Macron Christophe Castaner, sobre la escasa participación dijo: “Los franceses nos han dado una clara mayoría, pero no querían darnos un cheque en blanco. Es una responsabilidad. La verdadera victoria será dentro de cinco años cuando realmente hayamos podido cambiar las cosas. Porque lo que es un hecho es que hay una fuerte mayoría, un deseo que las cosas cambien”.

El Frente Nacional tampoco ha obtenido un buen resultado, pero ha conseguido un asiento para Marine Le Pen por primera vez. Eso sí no han logrado llegar al umbral de 15 diputados, que era a lo que aspiraban para formar grupo parlamentario que le daría más tiempo de palabra y acceso a las principales funciones dentro de la asamblea.

Le Pen también se agarró a la escasa participación: “La tasa de abstención debilita considerablemente la legitimidad del nuevo parlamento … Y aunque haya logrado una gran mayoría, Macron sabe que sus ideas están en minoría en este país.”

Por su parte, Jean-Luc Mélenchon, con sus ‘indignados’, no perdió un minuto tras las elecciones para llamar a la resistencia social frete a la mayoría de LRM. En un discurso dejó claro “ya le he dicho al nuevo gobierno que por lo que respecta a las leyes sociales, no entregaremos sin luchar en las calles ni un solo metro de tierra. » Y aseguró también que “la tasa de abstención significa que el partido de Macron no tiene ninguna legitimidad para deshacer las leyes laborales franceses.”

En estas elecciones se ha elegido un número récord de mujeres para el parlamento. 223, o expresado de otra manera, un 38.65%. Donde más, entre los centristas y la extrema izquierda.

También ha salido un número muy elevado de diputados que son nuevos. Nada menos que las tres cuartas partes de los asientos de la Asamblea estarán ocupados por personas de nunca antes se habían sentado en ellos, lo que sin duda es una muy buena fórmula para conseguir la regeneración política.

Por lo que respecta al partido de Macron, que hace 16 meses no existía, la mitad de sus candidatos no tienen experiencia política previa y han salido de diversos sectores académicos, de negocios o de activismo local. Incluyen un matemático, un ex torero y magistrados anticorrupción.

Más artículos de Política

Más artículos de Política