Río Pásing, Filipinas: 25 kilómetros de puro veneno para nuestros mares

Autor: Héctor Díaz Alejo | 8 junio, 2021
Tiempo de lectura: 5 minutos

Es una de las conclusiones de un reciente artículo publicado en la revista Science Advances. En ella, los autores han recalculado qué ríos son los más contaminantes del mundo en materia de plásticos, y han obtenido resultados que contradicen lo que hasta ahora se pensaba.

Ríos convertidos en autopistas de basura

Los ríos son grandes autopistas para los plásticos. Transportan corriente abajo los desperdicios humanos desde las ciudades y durante miles de kilómetros hasta acabar en el mar.

Por eso, los científicos en el área de la contaminación por plásticos intentan averiguar qué ríos son los que más plásticos arrastran. Porque conociendo bien los ríos de que se trata se podrían implementar mejores medidas de prevención.

Estudios anteriores indicaban que la gran mayoría del plástico marino se originaba en unos pocos ríos. Según un estudio alemán de 2017, los 10 ríos más contaminantes arrastraban alrededor del 90% de todos los plásticos. El continente asiático sería el máximo responsable, estando 8 de esos ríos en la región.

Los otros dos serían el Nilo y el Níger, que son africanos.

El 80% de la contaminación viaja por 1.600 ríos

Pero este nuevo estudio, publicado en abril de 2021, ha llegado a conclusiones diferentes.

Según este estudio no son 10, ni 100, los ríos responsables de la mayoría de la contaminación por plásticos. Los resultados indican que el 80% de la contaminación que vemos en nuestros mares y océanos se reparte la procedencia entre más de 1.600 ríos.

A pesar de esta novedad, los investigadores siguen señalando a Asia como el continente donde se encuentran la mayoría de esos ríos. Más del 80% de los plásticos que acaban en el mar por vía fluvial proceden de esta región.

Para llegar a estas nuevas conclusiones, los investigadores aplicaron un modelo más actualizado. Tradicionalmente, los modelos para calcular la aportación de cada río al plástico marino mundial se basaban en dos variables:

– La primera es la cantidad de desechos plásticos que la población cercana a los ríos produce. Según la economía de la zona y el número de habitantes, se desechan más plásticos o menos. Japón o Reino Unido producen muchas veces más plástico que Tanzania o Camboya, por ejemplo.

– La segunda variable, mucho más crítica, es cómo se gestionan esos desechos.

Producir más deshechos no es contaminar más

Aunque los países ricos producen muchos más desechos que los países en vías de desarrollo, cuentan con mejores gestiones de residuos. Gran parte de los plásticos utilizados se reciclan, se incineran o acaban enterrados. En definitiva, no llegan a los ríos ni al mar.

Pero en muchos lugares esta manera de tratar los desperdicios es muy escasa o inexistente, acabando un grandísimo porcentaje en el medio ambiente y provocando que la balanza se incline en su contra.

Con estos datos, el modelo predecía que los ríos más transportadores de plásticos serían los ríos largos, aquellos que tienen mayores cuencas y por lo tanto abarcan mayor población en países menos desarrollados.

Pero los autores del último estudio creyeron poder mejorar las predicciones incluyendo más factores. Y por eso aplicaron una nueva variable: la probabilidad de que un plástico acabe llegando al mar.

No todos los lugares son iguales frente a esto. Las zonas cercanas a la costa, con muchas lluvias y con suelos urbanizados son más propensas a que los plásticos acaben en los océanos. Por contra, si la contaminación se produce en lugares alejados de la costa la probabilidad de que acaben en el mar es menor.

A lo largo de los ríos hay construcciones como presas o estaciones de captación de agua donde los plásticos quedan retenidos. También pueden engancharse a la vegetación o quedar enterrados. Extrapolando todas estas variables a nuestro contexto: un plástico que se arroje al Tajo a la altura de Toledo tendrá menos posibilidades de llegar al océano Atlántico que si se arroja en Lisboa.

Un río pequeño pero muy dañino

Tras este estudio, el río Pásig, en Filipinas, se alza como el más contaminante a pesar de su corta extensión.

La razón está en la última parte comentada del modelo: atraviesa el área metropolitana de Manila por la mitad, una zona con gran densidad de población, eliminación de residuos con pobre o nula gestión y muy próxima al mar.

A esto se le suma la urbanización y la alta frecuencia de precipitaciones, que favorecen el arrastre de los plásticos a canales y vías de agua.

El resultado: más del 6% del plástico de los océanos tiene su origen en el río Pásig.

Los ríos de Asia

La mayoría de los ríos que más plástico expelen al mar se encuentran también en Asia. No solo eso: 6 de los 10 ríos están en Filipinas.

El país archipiélago contribuye, según el estudio, con más del 35% de la contaminación oceánica mundial de plásticos. Le siguen India, con un 13%, y Malasia y China, ambas con algo más del 7%. El primer país no asiático es Brasil, con un 5,34% de la contaminación plástica fluvial.

La investigación ayudará a desarrollar medidas para evitar la contaminación marina por plásticos, aunque sus resultados señalen que se requieren más acciones de las previstas.

Si los plásticos procedieran solo de unas decenas de ríos, como antes se creía, la aplicación de medidas de control en ellos bastaría para ver cambios significativos en todo el mundo. Pero con este nuevo estudio el control debería repartirse en cientos de localizaciones para ver un resultado real.

No obstante, se observan puntos calientes donde se puede actuar. Los países más contaminantes deben aplicar un control de residuos más estricto. Por su parte, los países más desarrollados deberían colaborar aportando recursos y tecnología para el manejo de los residuos. De esta manera se podrá minimizar un problema que afecta a la salud de todo el planeta.

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