¿Un viaje joven este verano? Por belleza, precio y diversión, Budapest.

La capital húngara mezcla historia, vistas increíbles y edificios mundialmente famosos con una vida nocturna y un ambiente internacional perfectos para cualquier viajero solitario.
¿Un viaje joven este verano? Por belleza, precio y diversión, Budapest.
Autor: Viajando Con Héctor | 9 julio, 2021
Tiempo de lectura: 7 minutos

Desde España llegar a Budapest es fácil, rápido y barato. Hay vuelos por 22€ ida y vuelta en pleno julio y conexión directa con Madrid, Sevilla, Málaga, Barcelona, Alicante, Palma de Mallorca, Ibiza y Gran Canaria.

Una vez allí, para llegar al centro es muy sencillo. El autobús E100 deja en la parte más turística y céntrica de la ciudad.

Si luego resulta que tu alojamiento no está por allí, siempre puedes coger el metro, con buena frecuencia y comunicación con toda la ciudad.

En Budapest la moneda es el Florín húngaro, y lo más cómodo es intentar pagar con tarjeta.

Pero es importante llevar también dinero en efectivo. Y para hacer el cambio de divisa es muy recomendable comparar precios y chequear el valor de ese día previamente.
En los aeropuertos, por ejemplo, el cambio suele salir muy mal.

¿Dónde alojarse en Budapest?

El distrito 7 o Erzsébetváros, también conocido como el barrio judío, es la zona con más ambiente de Budapest. Por ello es también donde hay más hostels.

Está a dos pasos de la Basílica – pegado al centro – y quedarse aquí es barato, con precios por menos de 10€ la noche.

Los hostels son para todos los gustos, pero destacan los Party Hostels, enfocados a viajeros que les guste la marcha. En mis dos visitas a Budapest me alojé en este barrio y, de haber una tercera, lo volveré a hacer.

Qué no puedes dejar de ver

Budapest, como absolutamente todas las ciudades de Europa mínimamente turísticas, tiene Free Tours. Pregunta en la recepción del alojamiento por si ellos te pueden indicar, Pero si no, es muy sencillo: dirígete a algún lugar como la Plaza de Erzsébet o la del Parlamento por la mañana. Allí encontrarás nubes de paraguas y turistas agolpándose sobre ellos.

Con un Free Tour del centro verás, indudablemente, el Parlamento. Es el edificio más icónico de Budapest y desde cerca es aún más impresionante.

Es interesante hacer una visita guiada al interior, pero eso con un Free Tour sería raro, deberás hacerlo por tu cuenta.

También se ve la Basílica de San Esteban (Szent István Bazilika), un edificio relativamente actual (finales del siglo XIX) y con la reliquia de la mano del Rey Esteban I de Hungría. No es una vista muy agradable, pero para compensar se puede subir a la torre, desde la que contemplar toda la ciudad.

Otro punto de los tours es la Plaza de la Libertad (Szabadság tér), donde hay monumentos a la liberación de los soviéticos, de los alemanes, y donde está la increíble embajada de EE.UU.

Pero al otro lado del Danubio no suelen llegar los Free Tours – aquí ya hay que pagarlos sí o sí-, lo que no quiere decir ni mucho menos que no haya nada para ver.

Esta parte de la ciudad, antigua villa de Buda (el otro lado del Danubio es Pest), tiene más desnivel y menos habitantes, pero es más espectacular.

En un primer lugar, está la colina de Géllert. Se puede llegar a ella desde Pest cruzando el Puente de la Libertad, muy imponente, y previo paso frente al Mercado Central (que también está muy chulo).

Hacer el esfuerzo de llegar arriba merece la pena. En la cima hay una ciudadela y la estatua de la Libertad. Pero lo principal son las mejores vistas de Budapest que jamás podrás encontrar.

Bajando la colina en dirección noroeste nos adentramos en el centro de Buda. Lo primero que vemos es el Castillo de Buda, al que hay que subir haciendo otro esfuerzo, aunque para los que no puedan más, hay un funicular.

Una vez arriba vemos el edificio principal que hoy aloja la Galería Nacional de Arte.

El lugar más mágico de la ciudad

Allí arriba también hay un laberinto, el Museo de Houdini y un barrio muy majo. Todo esto lo dejaremos atrás cuando vayamos al Bastión de los Pescadores, probablemente el lugar más mágico de la ciudad.

Se trata de una fortaleza en lo alto de la colina con vistas inefables hacia Pest.

Ver anochecer desde allí, con el Danubio corriendo por debajo y el Parlamento iluminado, es un espectáculo único que te hará sentir afortunado.

Desde esa parte de Buda, para volver a Pest hay que hacerlo por el Puente de las Cadenas, otro puente que deja embobados a todos los que pasan por él.

Y otra vez en Pest y pegados al Danubio, un planazo es hacer un recorrido por el Danubio en barco de noche. El precio ronda los 15€ para adultos, más barato para estudiantes, y suelen durar una hora.

Otros lugares interesantes para visitar son la Gran Sinagoga de Budapest y la Plaza de los Héroes, muy cerca de las termas.

En unos 2 días intensos, 3 relajado, podrás ver todo lo importante de la ciudad.

Diversión asegurada

Llegamos a una parte fundamental de Budapest. El barrio judío es el lugar de fiesta de la ciudad. Está repleto de locales nocturnos (y diurnos también), entre los que destacan los ruin bars.

En 2004 abrió el primero de ellos, el famoso Szimpla Kert. A partir de entonces, en edificios semi-derruidos y en estado de abandono, fueron proliferando bares excéntricos y que en la actualidad son uno de los principales atractivos de toda Budapest.

Uno no puede irse de Budapest sin tomarse una cerveza en uno de estos bares, contemplando el ambiente y la extravagante decoración. No cobran entrada y los precios son bajos. Una cerveza cuesta unos 2€ (o menos).

Los abundantes hostels de este barrio también organizan sus propias fiestas. A partir del atardecer el patio interior se empieza a llenar de gente, montan una barra, y se arma.

Además, en los hostels organizan Pub Crawls donde se conoce mucha gente.

Hay también fiestas en barcos recorriendo el Danubio de noche. Las vistas son preciosas, pero suele haber mucha aglomeración y la fiesta, como tal, vale para poco.

Una de las mejores fiestas de Europa

Pero el culmen de la fiesta en Budapest está en las termas. Las noches de los sábados, de 10:30 a 3:00, los relajantes baños termales de Széchenyi se convierten en una alucinante pool party. Es caro, las entradas superan los 50€, pero disfrutarás de una de las mejores fiestas que hay en Europa.

Por supuesto, no hace falta ir de fiesta para entrar a las termas. Abren todos los días y con precios más bajos. Por algo más de 20€ tienes un pase para el día entero, con opciones más baratas.

Qué comer en Budapest

La comida en Budapest no es cara. En el barrio judío, a la par que locales nocturnos, hay muchos sitios donde comer bien, barato y diferente.

La comida que sí me sorprendió muy gratamente fueron los kebabs. Tiene el mejor sabor que he probado y son baratos. Un durum vale 3€, aunque son más pequeños que en España.

Otros sitios con restaurantes más tradicionales es Buda. Por allí comí en un húngaro bastante decente.

Cabe decir que la comida húngara me sabe igual que todas las de Europa del Centro-Este. El goulash, un estofado con cebolla, pimiento y especias, es el plato nacional, pero también se come en todos los países vecinos. Está rico, pero sin más.

Y, bajo mi perspectiva, estas son las cosas que hay que saber antes de aventurarte a Budapest. Sea solo o acompañado, en Budapest no te vas a aburrir, por lo que si no sabes qué hacer este verano, es una gran oportunidad.

Una ciudad más segura de lo que se imagina

También es, por lo general, más seguro de lo que uno se imagina siempre que nos mantengamos en las zonas tradicionales.

En el centro están los peligros inherentes a cualquier ciudad turística, como carteristas y bares que cobran más a los extranjeros.

Los taxistas también allí tienen fama de estafadores, así que por prudencia mejor ir en Metro.

Eso sí, de noche, y en barrios más alejados, nadie puede garantizar la seguridad. Pero lo mismo es para casi todas las ciudades grandes.

Un destino barato

Budapest además es un destino barato. Los alojamientos están tirados (algunos a 9€ reservando incluso el día de antes). Para los vuelos puedes encontrar gangas. Y la comida y el ocio también son muy asequibles – quitando la fiesta de las termas.

Un fin de semana, cuidando la cartera, te puede llegar a salir por solo 80€.

– Si no te gusta la fiesta y compras la comida en supermercados, más barato todavía.

– Si por el contrario eres de termas, fiestas, monumentos y restaurantes, mínimo 120€.

Eso sí, ir y venir hasta allí solo para ver una ciudad tampoco es lo mejor. Porque si lo más caro son los billetes de avión, ya que lo pagamos lo mejor es aprovecharlo y visitar más sitios.

Desde Budapest está la magnífica posibilidad de visitar Viena, Bratislava e, incluso, llegar a Praga. Ciudades muy diferentes de Budapest que reflejan la diversidad que caracteriza al centro de Europa.

Así que mejor organizar un combinado que aquí te daremos más claves para disfrutarlo y sacarle partido.

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