Por qué en los países de más calor visten oscuro y en vez de quitarse ropa… se la ponen

Los colores oscuros son para el verano, aunque siempre hemos escuchado que son para el invierno, y que los claros para el verano. Que vestir de blanco da frescura y hacerlo de negro da calor. Y la realidad es que en nuestro entorno sacamos los colores claros cuando suben las temperaturas. Pero ¿Qué es lo que se debe hacer?
Autor: Enzo Argüelles | 26 junio, 2022
Tiempo de lectura: 5 minutos

Estos días en toda España solo se habla de calor. Los récords de temperaturas nunca vistas en un mes de junio se disparan en casi todos los pueblos, y anoche solo han podido dormir del tirón en la cordillera cantábrica.

Así que las conversaciones sobre qué beber, cómo mantener la casa fresca, o qué vestir, son una constante en todos los ambientes. Y como aparezcas vestido de negro… ¡uff, qué calor!

Pero entonces… ¿Los colores oscuros sí son para el verano?

¿Por qué en los países más calurosos del mundo utilizan casi tanto, o más,  el negro (u azul oscuro) como el blanco?

¿Y por qué las mujeres en los calurosísimos países árabes van de negro?

Y sobre todo ¿porqué allí, en vez de quitarse la ropa para combatir el calor, como hacemos aquí, se la ponen?

Porque la 2 ideas fijas que tienen la mayor parte de las personas son demasiados simplistas para ser ciertas del todo:

  • La ropa blanca refleja la luz solar y eso hace que el calor que nos rodea no nos entre hasta los huesos, con lo que iremos más fresquitos con colores claros.
  • La ropa negra absorbe la luz del sol y la transforma en calor, con lo que nuestra camiseta hará una especie de efecto horno y nos “coceremos”.

 

Pero el resultado final imaginado no es real. Sobre todo si hablamos de calor de verdad y nos situamos en temperaturas que superan los 35ºC.

Nuestro cuerpo también genera calor

Como explica en una entrevista a la BBC el profesor de la Universidad de Granada, Arturo Quirantes, a la hora de sacar conclusiones nos olvidamos de una realidad muy importante: que nuestro cuerpo también genera calor.

Así que si vamos de blanco, el calor que generamos nosotros mismos rebota contra la tela y se queda dentro.

Mientras que si la tela es negra, absorbe ese calor.

Y si encima corre un poquito de brisa, ésta se lleva el calor por convección, que es un mecanismo muy eficiente para mantenernos frescos.

Por eso añade el profesor español a la BBC que los beduinos, que están acostumbrados a vivir en el calor abrasador del desierto, se cubren el cuerpo entero con una túnica negra o azul.

La ropa suelta es fundamental

Eso sí, es fundamental que sea una túnica suelta. Porque solo así se consigue que se creen unas corrientes de convección que permiten expulsar el calor del cuerpo más eficientemente.

Quirantes hace referencia a un estudio muy citado de los años 80 y publicado en la revista Nature.

En aquel estudio publicado el 24 de enero de 1980, los investigadores quisieron entender por qué el desierto sólo estaba estaba habitado por personas que iban vestidas de negro y cubiertas enteras, y pastoreaban ovejas negras.

Así que los investigadores se pusieron en marcha para intentar descubrir cómo influía la ropa que usaban los beduinos en la temperatura corporal.

La Investigación publicada en Nature que cambió las creencias

Comenzaron analizando como afectaba la temperatura a las palomas de blanco plumaje y los animales de pelo blanco permitían una mayor entrada de las radiaciones de onda corta en la piel.

Y cuando animales de los dos colores fueron expuestos a una radiación solar simulada, y a velocidades del viento superiores a 3 ms,  encontraron que fluía más calor hacia el interior a través del plumaje de las palomas blancas que a través del negro.

Incluso pudieron afirmar en el Abstract de la investigación:

  • Informamos aquí que la cantidad de calor ganada por un beduino expuesto al desierto caliente es la misma si viste una túnica negra que si viste una de color blanco. Pero el calor adicional absorbido por la túnica negra se perdió antes de que llegara a la piel.

Y ese fue el estudio que desmitificó científicamente la afirmación popular de que la ropa oscura da más calor.

El estudio se puede aplicar a toda la gama de colores

Para concretar un poco más debemos tener en cuenta que realmente un objeto se ve blanco porque refleja toda la luz que le llega. Y se ve negro porque absorbe toda la luz y no emite nada.

Así que la teoría aquí expresada es válida para toda la gama de colores y funcionará con cada uno siguiendo el mismo patrón:

  • Más cercano al blanco, más absorbe. Y más cercano al negro, menos.

Así que podríamos concluir que si la camiseta es ajustada y no deja correr el aire, mejor blanca. Pero si es suelta, mucho mejor de color negro.

¿Y hay que quitarse ropa o ponérsela?

Las ropas típicas del desierto y los lugares más cálidos de la tierra cubren hasta la cabeza tanto de los hombres como de las mujeres.

Y además de que si lo hacen es por alguna razón que ellos saben demostrada durante siglos, con la ciencia también se puede probar.

Y complicado les iría si optasen por romper con la tradición y quitársela.

Primero porque la fuerza del sol en esos sitios, si entrase en contacto con una piel blanca podría acabar provocando auténticas quemaduras. Como también puede ocurrir aquí en estos días de fuerte sol y altas temperaturas.

Por eso siempre llevan ropa sobre todo el cuerpo. Pero con una condición imprescindible y que en su caso jamás falta:

Siempre llevan ropas sueltas.

Porque a toda la ropa aplica lo que ya ha explicado en estas líneas el profesor Quirantes:

Gracias a a la ropa suelta se crean unas corrientes de convección que permiten expulsar el calor del cuerpo más eficientemente.

Ropa para controlar la hidratación

También en los países de muy elevadas temperaturas, que por su experiencia nos deben servir de ejemplo, utilizan la ropa como controladora de la hidratación.

Probablemente con poca ropa se rompe a sudar con mayor facilidad, y en países, zonas o momento donde el agua es un bien escaso, es mejor sudar lo menos posible.

Además, y por insistir en la cuestión y despejar las dudas, no hay que olvidar que la ropa aísla del exterior. Y si nuestro cuerpo está a 37º y fuera hay 45º, lo mejor es aislar nuestro cuerpo del exterior aprovechando que la ropa es un buen aislante térmico.

Como resumen, los científicos nos presentan la siguiente conclusión:

  • Si hablamos de temperaturas un poquito altas, quitarse ropa puede ser una buena idea.
  • Pero si hablamos de calor de verdad… mejor ponérsela. Sueltecita y mejor tirando a negro.

Más artículos de Salud

Más artículos de Salud